El Traidor
por Pastora Sun Warren

 

¿Alguna vez te han traicionado?¿Alguna vez has traicionado a alguien? Este libro nos lleva a travez de las vidas de seis persoajes en la biblia que traicionaron, incluyendo lucifer, Judas, Pedro. Aprenda como lucifer perdio toda oportunidad de arrepentimiento, como puedes tu ser perdonado y regresar a Dios aun cuando lo has traicionado.

Priecio: $16.99DLLS + Costos de Envio (EU)

Preguntar por Envios Internacionales:
sehume@firstlovepress.com

Contenido

206 paginas, encuadernado suave
First Love Press©2006

Available in English Version

 

"Nuestro Dios es amor. El amor de Dios hacia nosotros se llama amor ágape y su amor por nosotros nunca cambia, aún cuando no amamos a Dios, Dios nos sigue amando. Su amor ágape nos creó a Su imagen, y nos dio un hermoso jardín para vivir, el Jardín del Edén. Alrededor del jardín se encontraban cuatro ríos, había árboles frutales, flores, y animales. Este jardín estaba lleno de paz y amor y todo lo que se encontraba ahí, el viento, el pasto, y las flores, alababan a Dios; la tierra entera alababa a Dios. Fue en este jardín que Adán y Eva caminaron con Dios, a quien ellos podían llamar en cualquier momento. Dios los visitaba y ellos tenían una hermosa relación íntima con nuestro Eloi.

Un día, Eva fue visitada por el traidor, su nombre “Satanás”. Cuando Eva vio a Satanás, este comenzó a envenenar su mente, y muy pronto el veneno se dispersó a su corazón, y después a su espíritu, alma, y cuerpo. El veneno llegó a todas partes de su cuerpo, convirtiéndola en la segunda traidora. El veneno, que era el pecado, fue tras de Adán, el esposo de Eva.

El pecado llamó a Adán y lo envenenó, y pronto el también se convirtió en un traidor. Adán traicionó a Dios y se alejó del amor ágape, pero éste era mucho más fuerte que el pecado. El amor ágape clamó por las almas de Adán y Eva, y los llamó por sus nombres para que ellos volvieran a Dios. Cuando Adán no quiso reconciliarse con Él, se convirtió en el tercer traidor.

¿Quién es un traidor? En los últimos 6,000 años de la historia humana, la gente ha estado traicionando a Dios Yahvé. Cada persona en esta tierra ha tenido la experiencia de traicionar a nuestro Creador. Ninguna persona en este mundo ha sido fiel a Dios y le ha obedecido desde inicio a fin. Todos hemos traicionado a Jesús y le hemos dado la espalda a Dios. Todos hemos negado a Dios, y hemos sido traicionados por otros, así como hemos traicionado a otras personas.

Cada vez que alguien nos traiciona nos sentimos muy desalentados, y si no nos deshacemos de ese desaliento, se convierte en un corazón amargo. Cerramos nuestros corazones para protegernos, por causa de nuestra experiencia haber sido traicionados por parte de otras personas.

Cuando cerramos nuestro corazón a los que nos han traicionado, también cerramos nuestro corazón a Dios.

Dios nos ha ordenado que guardemos nuestro corazón, pero Él nunca nos dijo que lo cerráramos. Muchas personas malinterpretan la diferencia entre cerrar y guardar nuestro corazón. Son dos cosas totalmente diferentes.

En la Biblia hay diferentes personas que han cerrado sus corazones a Dios y lo han traicionado. Tan pronto como Adán y Eva traicionaron a Dios, sus corazones llenos de codicia se cerraron a Él. Ellos nunca más tuvieron una vida de éxito, y tuvieron que ver a sus hijos matarse uno al otro. Vieron derramamiento de sangre, muerte, Enojo, odio, conflictos, y división en su familia.

Caín traicionó a su hermano Abel. El fruto de la traición fue un asesinato. La sangre de Abel clamó desde la tierra y Dios escuchó el clamo de su sangre inocente. Después de la muerte de Abel, Dios buscó a Caín y dijo, “¿qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a Mi desde la tierra.”

Génesis 4:10
Y Él le dijo: “¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.”

Cada vez que traicionamos a alguien, su espíritu y alma inocentes claman a Dios. El traicionar y dar la espalda a alguien es una maldición generacional. Aun hoy día las personas heredan el espíritu de la traición.

Caín traicionó a su hermano, ese espíritu fue transmitido por sus padres, Adán y Eva. El espíritu de la traición siempre trae consigo espinas, abrojos, sudor, y sangre a nuestras vidas, y una maldición generacional a nuestras familias.

¿Cómo es que Dios trata a los que lo traicionan? Necesitamos seguir Su ejemplo.

Hoy en día la maldad se encuentra por todas partes. Las esposas traicionan a los esposos, y los esposos a las esposas; los reyes traicionan a su propia gente y la gente a su rey; las naciones traicionan naciones; los niños traicionan a sus padres y los padres a sus hijos; los amigos y los socios de negocios se traicionan el uno al otro. Esta traición trae consigo cicatrices que la gente tiene en sus corazones. La traición siempre deja una cicatriz en el corazón de las personas, en sus vidas, y en la historia.
La historia de la humanidad está llena de cicatrices, y estas son a causa de la traición de unos a otros. Examinemos nuestros corazones para ver cuantas veces hemos traicionado a Dios. Si usted dice que jamás lo ha hecho, significaría que usted es perfecto.

Hay dos tipos de traición, y un tipo de traición es perdonada por Dios. El primero es cuando usted clama y busca a Dios, y el segundo es cuando no existe ningún tipo de arrepentimiento. Sin arrepentimiento no hay perdón, similar a lo que ocurrió con Judas, cuya traición se denomina traición eterna.

No importa si usted tiene el espíritu de Judas, Adán, Eva, o Pedro, sino que todos debemos de reconocer que tenemos la capacidad de traicionar a Dios y a nuestros seres queridos."

¿Quién traicionó a Jesús?
Estudiaremos los siguientes seis casos:
Lucifer, Adán y Eva, Caín, El Rey Joás, Judas y Pedro

 

---Texto extraído de la introducción del libro El Traidor

ORDENAR
POR TELEFONO

 

Contactar a Esther Shock
Celular: (720) 427-5323